Kamel Dermofarmacia
Kamel lleva desde 1932 en el sector, pero su comunicación sonaba a marca nueva. Ordenamos el mensaje y construimos una identidad que refleja esa experiencia real.

Cliente
Kamel Dermofarmacia
Sector
Dermofarmacia
SERVICIO
Auditoría de marca, rebranding, identidad visual, packaging, dirección de arte
Sobre el proyecto
Kamel es una marca fundada en 1932, con una trayectoria sólida en formulación botánica. Tenía historia y credibilidad de sobra, pero necesitaba ordenar sus mensajes, actualizar la identidad visual y definir una dirección clara para el presente, sin perder esa herencia.
Qué hicimos
Cuando empezamos a mirar cómo se comunicaba Kamel, nos encontramos con algo curioso: una marca con casi un siglo de experiencia real hablaba exactamente igual que cualquier competidor que hubiera abierto el año pasado. Esa experiencia estaba ahí, en la formulación, en la trayectoria, en la confianza que ya tenían muchos clientes, pero no se notaba en ningún sitio visible de la marca.
Investigar antes de diseñar nada
Antes de tocar un solo color o una sola tipografía, investigamos la historia real de la marca desde 1932, cómo la percibía la gente hoy y qué estaban haciendo el resto de marcas del sector para diferenciarse. Ese trabajo previo fue el que nos permitió ver con claridad que Kamel no tenía un problema de producto, tenía un problema de comunicación.
Definir el tono antes que el logotipo
Con esa información decidimos qué tenía que representar la marca a partir de ahora: rigor farmacéutico como base, un lenguaje botánico que no cayera en la exageración típica del sector, y una forma de comunicar que generara confianza explicando, no prometiendo.
Que la marca sea reconocible en todos sitios
Ese mismo tono y esos mismos criterios se aplicaron después a la identidad visual, al packaging y a cada material que representa a Kamel hoy, desde una etiqueta hasta una newsletter. La consistencia es lo que hace que una marca se recuerde.

















